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DECLARACIÓN SOBRE EL VIH/SIDA

Considerando que esta Declaración se formula con los  objetivos  de establecer una base ética universal que proteja y garantice la dignidad, derechos y libertades fundamentales de las personas viviendo con el VIH-SIDA, conseguir la sensibilización de los pueblos ante los problemas de discriminación y rechazo, y subrayando la necesidad de la cooperación internacional a fin de que la humanidad entera pueda disfrutar de las aportaciones de la ciencia y la aplicación de la justicia.

Conscientes de que el uso inadecuado de la ciencia y el derecho, puede  conducir a la amenaza  de la dignidad del ser humano en ocasiones  justificada por  miedos irracionales, perjuicios, atropellos, abusos y violación de los derechos, y que más allá de las acciones políticas o meramente humanas el SIDA es una enfermedad más, y como tal debe ser asumida por todas las sociedades, sin perjuicio de género, raza, nacionalidad, sexo, religión, origen, ideología, preferencias sexuales, conducta  o condición social.

 
AFIRMAMOS QUE:

  1. Cualquier acción dirigida a negar a las personas viviendo con el VIH-SIDA un empleo, un seguro, una vivienda y la asistencia socio-sanitaria y jurídica se considera discriminatoria y debe ser sancionada .
  2. No se podrá excluir, limitar, impedir o negar la participación en actividades escolares, colectivas, laborales, militares, sociales o de cualquier otra índole por la condición de ser portador del virus o enfermo.
  3. En ningún caso se debe realizar exámenes de detección de anticuerpos frente al virus del VIH sin que lo sepa la persona y dé su consentimiento una vez informada, garantizándose en todo caso, en el proceso de la toma de decisión, acto y confirmación, la ayuda psicológica, médica y social necesarios.    
  4.  Cualquier  intervención en materia de salud sobre la persona no se efectuará sin el previo consentimiento informado y libre, principio de autonomía, estableciéndose en los exámenes de control y/o  detección  la conservación del anonimato, respeto de la intimidad  y estricto cumplimiento de la confidencialidad.
  5. A las personas viviendo con el VIH no se les podrá aplicar ninguna ley de  excepción, ni aún estando privados de libertad, reiterando que respecto a la ley y a la ciencia el SIDA es una enfermedad más.
  6. Los códigos éticos de los profesionales se basan en el principio de confidencialidad de los mismos entre sí y de éstos con las personas VIH/SIDA. El incumplimiento de esta obligación deontológica frente a terceros, y especialmente empleadores  y gobernantes habrá de dar lugar a demanda.
  7. Cualquier referencia hecha por segundas personas sin consentimiento de la  persona sobre su condición de VIH o enfermo de SIDA debe ser  sancionada.
  8. La información sobre el VIH será tratada por los medios de comunicación de una forma objetiva, con un lenguaje claro y preciso, contribuyendo de este modo a construir una sociedad más justa y solidaria y, evitando las habituales tendencias al sesgo, el carácter sensacionalista y morboso que a lo largo de los años de evolución de la pandemia, desafortunadamente ha sido difundida a la población.
  9. El libre desplazamiento, residencia y obtención de documentación por diversas situaciones no estará supeditado a la condición de ser portador del VIH/SIDA.
  10. Las políticas gubernamentales y los planes de desarrollo económico de los países ricos deberán tener como objetivo primordial la responsabilidad de hacer disponibles los recursos y medios para que los países más pobres no pierdan más años de desarrollo en salud, bienestar y derecho a la vida.
  11. Se exige desestimar el carácter culpabilizador con el que se ha tratado y se trata a la infección por algunas sociedades civiles, religiosas, gubernamentales discriminando a la persona viviendo con el VIH-SIDA y su entorno, frenando yo evidenciando la puesta en marcha de programas de prevención, reducción del daño y educación para la salud los únicos mecanismos hasta ahora disponibles para detener esta pandemia.
  12. La investigación científica, la tecnología y el desarrollo de la industria farmacéutica se ponga al servicio de la humanidad
  13. Una vida digna implica una muerte digna, siendo un derecho la voluntad anticipada de las personas con VIH/SIDA que estén capacitadas, pudiendo dejar disposiciones para un desenlace final, en el caso de encontrarse en una situación de enfermedad terminal.
  14. Es necesario potenciar la educación transversal formal y no formal que permita el acercamiento y desarrollo de conocimientos, habilidades y aptitudes desde la solidaridad y tolerancia hacia el VIH/SIDA.
  15. Se debe denunciar la falta de sensibilidad de grupos de presión así como de otros que no dudan en hipotecar su objetivo en aras del oportunismo económico y/o estatus social en pro de cambiar la alarmante situación del VIH en el mundo.
  16. La implantación de establecimientos específicos con la consecuente creación de guetos deberá ser perseguido.
  17. Se debe defender el concepto de autocuidado como co-responsabilidad y no como beneficencia.
  18. El interés y el bienestar del ser humano prevalecerá frente al exclusivo interés de la sociedad o de la ciencia, tal y como se establece en la Convención de Asturias de Bioética.
  19. En definitiva, las conductas universales se deben dirigir a la normalización, igualdad de oportunidades, derechos y libertades, con el objeto de garantizar la dignidad del ser humano.
DECLARATION  ABOUT HIV/AIDS

   Considering that this Declaration has been formulated with a view to establishing a universal ethical base to protect and guarantee the basic dignity, rights and freedoms of people living with HIV-AIDS, increasing public awareness of the problems of discrimination and rejection, and highlighting the need for international co-operation so that all of humanity can benefit from the contribution of science and the application of justice.  

Conscious of the fact that improper use of science and law can threaten the dignity of the human being at times, justified by irrational fears, prejudices, assaults, abuse and violation of rights, and that apart from the political or merely human actions, AIDS is just another illness, and should therefore be accepted as such by all societies, regardless of gender, race, nationality, sex, religion, origin, ideology, sexual preference, behaviour or social condition.

 WE ASSERT THAT:
  1. Any action aimed at denying people living with HIV-AIDS employment, insurance, residence and social-health and legal aid is considered discriminatory and should be punished.
  2. Sufferers or carriers of the virus cannot be excluded, limited, impeded or denied participation in school, collective, labour, military, social, or any other kind of activities due to their condition.
  3. The carrying out of examinations for the detection of antibodies of the HIV virus will not be permitted without the knowledge of the person, and without their informed consent, always guaranteeing the necessary psychological, medical and social assistance in the decision-making process.
  4. No health-related intervention on the person will be carried out without prior informed and free consent, principle of autonomy, with anonymity, respect for intimacy and strict compliance with confidentiality being established in the control and/or detection examinations.
  5. No law of exception shall be applied to people living with HIV, not even when deprived of their liberty, reiterating that as far law and science are concerned,  AIDS is just another illness.
  6. The codes of ethics of the professionals are based on the principle of confidentiality of the same among themselves and with the people with HIV/AIDS. Non-compliance with this deontological obligation with respect to third parties, and in particular employers and governors will lead to prosecution.
  7. Any reference made by second parties to the HIV carrier’s or AIDS sufferer’s condition without their consent, will be punished.
  8. Information regarding HIV will be dealt with in the media in an objective manner, with clear and precise language, thus contributing to the construction of a more just society with greater solidarity, avoiding the usual tendencies of bias, the sensationalist and morbid manner in which it has unfortunately been broadcast to the population during the years of the evolution of the pandemic.
  9. Freedom of movement, residence and acquiring of documents due to diverse situations will not be affected by the persons condition as carrier of  HIV/AIDS.
  10. The main aim of government policy and plans for economic development in rich countries should be to make the necessary resources and means available to the poorer countries so that they do not lose any more years of development of health, welfare and right to life.
  11. We demand the rejection of the character of guilt with which infection has been treated, and continues to be treated, by some civil, religious and governmental societies, discriminating the person living with HIV-AIDS and his/her environment, halting and/or bearing witness to the setting up of prevention, damage reduction and health education programmes as the only mechanisms available to date for stopping this pandemic.
  12. Scientific research, technology and the development of the pharmaceutical industry should be set to work for humanity.
  13. A dignified life implies a dignified death, and advance will is a right of capable people with HIV/AIDS, being able to leave provisions for a final ending, if they find themselves in a situation of terminal illness..
  14. It is necessary to promote transverse education.
  15. The lack of awareness of pressure groups and others who do not hesitate to sacrifice their aim to economic opportunism and/or social status instead of changing the alarming situation of HIV in the world, should be criticised.
  16. The implementation of specific establishments with the subsequent creation of ghettos should be prosecuted.
  17. The concept of self-care and co-responsibility should be defended as opposed to charity.
  18. The interest and welfare of the human being must prevail as opposed to the exclusive interest of society or science, as is established in the Asturias Bio-ethics Convention.
  19. Basically, universal behaviour should be aimed at normalisation, equality of opportunities, rights and freedoms, with a view to guaranteeing the dignity of the human being.
 
SOCIEDAD INTERNACIONAL DE BIOÉTICA (SIBI)
Plaza del Humedal, 2 -33207 - Gijón
Principado de Asturias- España
tel.: +34985348185
fax: +34985353437
e-mail: bioetica@sibi.org
web: www.sibi.org
http://www.sibi.org