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DECLARACIÓN SOBRE
EL VIH/SIDA
Considerando que esta Declaración se formula con los objetivos
de establecer una base ética universal que proteja y garantice la dignidad,
derechos y libertades fundamentales de las personas viviendo con el VIH-SIDA,
conseguir la sensibilización de los pueblos ante los problemas de discriminación
y rechazo, y subrayando la necesidad de la cooperación internacional a fin de
que la humanidad entera pueda disfrutar de las aportaciones de la ciencia y la
aplicación de la justicia.
Conscientes de que el uso inadecuado de la ciencia y el derecho, puede
conducir a la amenaza de la dignidad del ser humano en ocasiones
justificada por miedos irracionales, perjuicios, atropellos, abusos y
violación de los derechos, y que más allá de las acciones políticas o
meramente humanas el SIDA es una enfermedad más, y como tal debe ser asumida
por todas las sociedades, sin perjuicio de género, raza, nacionalidad, sexo,
religión, origen, ideología, preferencias sexuales, conducta o condición
social.
AFIRMAMOS QUE:
- Cualquier acción dirigida a negar a las
personas viviendo con el VIH-SIDA un empleo, un seguro, una vivienda y la
asistencia socio-sanitaria y jurídica se considera discriminatoria y debe
ser sancionada .
- No se podrá excluir, limitar, impedir o negar
la participación en actividades escolares, colectivas, laborales,
militares, sociales o de cualquier otra índole por la condición de ser
portador del virus o enfermo.
- En ningún caso se debe realizar exámenes de
detección de anticuerpos frente al virus del VIH sin que lo sepa la persona
y dé su consentimiento una vez informada, garantizándose en todo caso, en
el proceso de la toma de decisión, acto y confirmación, la ayuda psicológica,
médica y social necesarios.
- Cualquier intervención en materia
de salud sobre la persona no se efectuará sin el previo consentimiento
informado y libre, principio de autonomía, estableciéndose en los exámenes
de control y/o detección la conservación del anonimato,
respeto de la intimidad y estricto cumplimiento de la
confidencialidad.
- A las personas viviendo con el VIH no se les
podrá aplicar ninguna ley de excepción, ni aún estando privados de
libertad, reiterando que respecto a la ley y a la ciencia el SIDA es una
enfermedad más.
- Los códigos éticos de los profesionales se
basan en el principio de confidencialidad de los mismos entre sí y de éstos
con las personas VIH/SIDA. El incumplimiento de esta obligación deontológica
frente a terceros, y especialmente empleadores y gobernantes habrá de
dar lugar a demanda.
- Cualquier referencia hecha por segundas
personas sin consentimiento de la persona sobre su condición de
VIH o enfermo de SIDA debe ser sancionada.
La información sobre el VIH será
tratada por los medios de comunicación de una forma objetiva, con un lenguaje
claro y preciso, contribuyendo de este modo a construir una sociedad más
justa y solidaria y, evitando las habituales tendencias al sesgo, el carácter
sensacionalista y morboso que a lo largo de los años de evolución de la
pandemia, desafortunadamente ha sido difundida a la población.
El libre desplazamiento, residencia y obtención
de documentación por diversas situaciones no estará supeditado a la
condición de ser portador del VIH/SIDA.
Las políticas gubernamentales y los planes de
desarrollo económico de los países ricos deberán tener como objetivo
primordial la responsabilidad de hacer disponibles los recursos y medios
para que los países más pobres no pierdan más años de desarrollo en
salud, bienestar y derecho a la vida.
Se exige desestimar el carácter
culpabilizador con el que se ha tratado y se trata a la infección por
algunas sociedades civiles, religiosas, gubernamentales discriminando a la
persona viviendo con el VIH-SIDA y su entorno, frenando yo evidenciando la
puesta en marcha de programas de prevención, reducción del daño y educación
para la salud los únicos mecanismos hasta ahora disponibles para detener
esta pandemia.
La investigación científica, la tecnología
y el desarrollo de la industria farmacéutica se ponga al servicio de la
humanidad
Una vida digna implica una muerte digna,
siendo un derecho la voluntad anticipada de las personas con VIH/SIDA que
estén capacitadas, pudiendo dejar disposiciones para un desenlace final, en
el caso de encontrarse en una situación de enfermedad terminal.
Es necesario potenciar la educación
transversal formal y no formal que permita el acercamiento y desarrollo de
conocimientos, habilidades y aptitudes desde la solidaridad y tolerancia
hacia el VIH/SIDA.
Se debe denunciar la falta de sensibilidad de
grupos de presión así como de otros que no dudan en hipotecar su objetivo
en aras del oportunismo económico y/o estatus social en pro de cambiar la
alarmante situación del VIH en el mundo.
La implantación de establecimientos específicos
con la consecuente creación de guetos deberá ser perseguido.
Se debe defender el concepto de autocuidado
como co-responsabilidad y no como beneficencia.
El interés y el bienestar del ser humano
prevalecerá frente al exclusivo interés de la sociedad o de la ciencia,
tal y como se establece en la Convención de Asturias de Bioética.
En definitiva, las conductas universales
se deben dirigir a la normalización, igualdad de oportunidades, derechos y
libertades, con el objeto de garantizar la dignidad del ser humano.
DECLARATION ABOUT HIV/AIDS
Considering that this Declaration has been formulated with a
view to establishing a universal ethical base to protect and guarantee the basic
dignity, rights and freedoms of people living with HIV-AIDS, increasing public
awareness of the problems of discrimination and rejection, and highlighting the
need for international co-operation so that all of humanity can benefit from the
contribution of science and the application of justice.
Conscious of the fact that improper use of science and law can threaten
the dignity of the human being at times, justified by irrational fears,
prejudices, assaults, abuse and violation of rights, and that apart from the
political or merely human actions, AIDS is just another illness, and should
therefore be accepted as such by all societies, regardless of gender, race,
nationality, sex, religion, origin, ideology, sexual preference, behaviour or
social condition.
WE ASSERT THAT:
- Any action aimed at denying people living with
HIV-AIDS employment, insurance, residence and social-health and legal aid is
considered discriminatory and should be punished.
- Sufferers or carriers of the virus cannot be
excluded, limited, impeded or denied participation in school, collective,
labour, military, social, or any other kind of activities due to their
condition.
- The carrying out of examinations for the
detection of antibodies of the HIV virus will not be permitted without the
knowledge of the person, and without their informed consent, always
guaranteeing the necessary psychological, medical and social assistance in
the decision-making process.
- No health-related intervention on the person
will be carried out without prior informed and free consent, principle of
autonomy, with anonymity, respect for intimacy and strict compliance with
confidentiality being established in the control and/or detection
examinations.
- No law of exception shall be applied to people
living with HIV, not even when deprived of their liberty, reiterating that
as far law and science are concerned, AIDS is just another illness.
- The codes of ethics of the professionals are
based on the principle of confidentiality of the same among themselves and
with the people with HIV/AIDS. Non-compliance with this deontological
obligation with respect to third parties, and in particular employers and
governors will lead to prosecution.
- Any reference made by second parties to the
HIV carrier’s or AIDS sufferer’s condition without their consent, will
be punished.
- Information regarding HIV will be dealt with
in the media in an objective manner, with clear and precise language, thus
contributing to the construction of a more just society with greater
solidarity, avoiding the usual tendencies of bias, the sensationalist and
morbid manner in which it has unfortunately been broadcast to the population
during the years of the evolution of the pandemic.
- Freedom of movement, residence and acquiring
of documents due to diverse situations will not be affected by the persons
condition as carrier of HIV/AIDS.
- The main aim of government policy and plans
for economic development in rich countries should be to make the necessary
resources and means available to the poorer countries so that they do not
lose any more years of development of health, welfare and right to life.
- We demand the rejection of the character of
guilt with which infection has been treated, and continues to be treated, by
some civil, religious and governmental societies, discriminating the person
living with HIV-AIDS and his/her environment, halting and/or bearing witness
to the setting up of prevention, damage reduction and health education
programmes as the only mechanisms available to date for stopping this
pandemic.
- Scientific research, technology and the
development of the pharmaceutical industry should be set to work for
humanity.
- A dignified life implies a dignified death,
and advance will is a right of capable people with HIV/AIDS, being able to
leave provisions for a final ending, if they find themselves in a situation
of terminal illness..
- It is necessary to promote transverse
education.
- The lack of awareness of pressure groups and
others who do not hesitate to sacrifice their aim to economic opportunism
and/or social status instead of changing the alarming situation of HIV in
the world, should be criticised.
- The implementation of specific establishments
with the subsequent creation of ghettos should be prosecuted.
- The concept of self-care and co-responsibility
should be defended as opposed to charity.
- The interest and welfare of the human being
must prevail as opposed to the exclusive interest of society or science, as
is established in the Asturias Bio-ethics Convention.
- Basically, universal behaviour should be aimed
at normalisation, equality of opportunities, rights and freedoms, with a
view to guaranteeing the dignity of the human being.
SOCIEDAD INTERNACIONAL DE BIOÉTICA (SIBI)
Plaza del Humedal, 2 -33207 - Gijón
Principado de Asturias- España
tel.: +34985348185
fax: +34985353437